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Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Tarascones

Por Julieta Messer*

La fábula simple que plantea “Tarascones”, uno de los éxitos teatrales del Teatro Picadero es solamente una excusa para que un talentoso grupo de actrices desplieguen un talento interpretativo de una efectividad arrolladora. Cuatro amigas de clase alta, un crimen perruno, la búsqueda de culpables, todo sucede entre vasitos de whisky, cartas y masas dulces. Tomando matices del género policial, la pieza teatral escrita por Gonzalo Demaría y dirigida por Ciro Zorzoli no da puntada sin hilo burlándose de los estereotipos e interpelando al espectador de forma permanente. Tarascones es comedia, es drama y es pura reflexión social, política y cultural, todo esto aunque no sea intencional, sucede. Es que “Zulma”, “Martita”, “Estela” y “Raquel” reflejan el imaginario de una clase social alta llena de prejuicios y de clichés. ¿Quién será la culpable de una muerte sino la chica que limpia, la “paraguaya”? ¿Podemos reírnos de los discursos terribles? Parece que sí, así se refleja claramente en la catarata de insultos que “Martita”, el personaje que interpreta con destreza Alejandra Flechner, le dice sin reparo a la mucama: “Negra mala y resentida. Alma cariada y villera. Aborto incompleto”. Ritmo y precisión colocan al texto en un lugar abierto a la polémica pero que genera risas en los espectadores, la famosa catársis se hace presente, que desde Aristóteles es un elemento fundamental en el arte teatral. La curiosa elección linguistica del teatro en verso logra que haya un perfecto balance entre lo cómico y lo trágico a lo largo de toda la obra.

La dramaturgia en verso tuvo su mayor esplendor en el período del Siglo de Oro del Teatro Español, con exponentes como Lope de Vega o Calderón de la Barca. Es una forma infrecuente en la cartelera teatral porteña y por eso es otro de los logros de Tarascones: revisitar formas olvidadas y poco exploradas. Un texto complejo que requiere un elenco apto para poder enunciar cada palabra sin que su sentido se diluya en un simple ornamento vocal y sonoro. El trabajo de las cuatro actrices: Alejandra Flechner, Marcela Guerty, Eugenia Guerty y Paola Barrientos es realmente magistral. Cada una compone al detalle criaturas monstruosas (y a la vez queribles) generando en el público un extraño sentimiento de empatía y de odio a al vez. Tarascones no se priva de nada y también introduce el mundo onírico en alguno de sus pasajes, siempre de forma perfectamente sincronizada sin dejar nada al azar. La vuelta a las raíces ancestrales en una casa de clase alta llena de ornamentos y de clichés es otro de los vericuetos de la puesta en escena. Una puesta que se vale de un teatro a la italiana, en perspectiva y amplio que deja ver cada rincón para poder observar a los personajes en diferentes niveles de acción.

Tarascones es una obra que el espectador no quiere que nunca se termine, ya que es de una calidad interpretativa y dramática tan alta que el disfrute está asegurado de punta a punta. Un crimen que se instala en el medio de las conversaciones superficiales de cuatro amigas de clase alta es lo que hará estallar un maremágnum de pensamientos maliciosos que ellas no cesarán de expresar a lo largo de toda la obra. Los personajes de Tarascones son egoístas, de una crueldad extrema y nunca reparan en los otros, mucho menos si no son de su mismo estrato social. Detrás de su aparente pomposidad y status la máscara no tardará en caer: son criaturas patéticas, solitarias y para nada felices. Tarascones tiene algo del grotesco criollo, aquel sub-género que desarrolló Discépolo: no hay vuelta atrás cuando se cae la máscara, los personajes no tendrán salida.

Tarascones es una muestra del mejor teatro argentino, un teatro variado y cosmopolita, un teatro que habla de nosotros pero siempre desde una mirada artística que no es forzada, sino que solamente indica y señala ciertos comportamientos sociales, políticos y culturales. Tarascones logra un mix de talento escénico junto con una puesta en escena barroca y con características sonoras muy disfrutables.

*Julieta Messer
Licenciatura en Artes
UBA

Ficha técnico artística
Autoría: Gonzalo Demaria
Actúan: Paola Barrientos, Alejandra Flechner, Eugenia Guerty, Marcela Guerty
Vestuario: Magda Banach
Escenografía: Cecilia Zuvialde
Iluminación: Eli Sirlin
Música: Marcelo Katz
Fotografía: Alejandra López
Ilustrador: Agustina Filipini
Diseño gráfico: Diego Heras
Asistencia de iluminación: Sebastián Evangelista
Asistencia de dirección: Gabriel Urbani
Pre-producción: Monina Bonelli, Cristian Scotton
Producción:Cooperativa Tarascones
Producción Original: TNA – TC
Dirección: Ciro Zorzoli
Duración: 65 minutos
TEATRO EL PICADERO
Pasaje Santos Discepolo 1857
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: (+54 11) 5199 5793
Web: http://www.teatropicadero.com.ar/
Entradas desde: $ 350,00 – Lunes – 20:30 hs
Entradas desde: $ 350,00 – Domingo – 19:00 hs
Entradas desde: $ 350,00 – Viernes y Sábado – 20:00 hs

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Esta entrada fue publicada en 7 diciembre, 2018 por en teatro y etiquetada con .
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