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Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Divino amore

Por Julieta Messer*

Con una puesta en escena audaz en donde lo corporal y lo onírico hacen su entrada de forma intempestiva, la propuesta de “Divino amore” creada por Alfredo Arias y René de Ceccatty explora con humor ciertas convenciones de la sociedad y arremete hacia algunas instituciones sagradas, desde la obvia figura de la “Iglesia” hasta los estereotipos de género pasando por el símbolo de “La familia”. Con un elenco efectivo conformado por Carlos Casella, María Merlino, Marcos Montes y Alejandra Radano, la pieza que puede verse en el Teatro San Martín se ubica en las fronteras entre lo performático y lo teatral de forma permanente y también polémica. Si bien la fábula es explicitada al principio por uno de los personajes que oficia de presentador (Marcos Montes), los cuadros musicales y algunas escenas de tono surrealista van a terminar por darle forma a la estructura dramática que se ubica topográficamente en Roma en los años setenta, en el sótano de una iglesia muy cerca del Vaticano. Allí, una familia de artistas (Doriglia-Palmi) representa melodramas religiosos. Cuando muere el padre de esta histriónica familia de intérpretes, las mujeres del clan intentan de alguna forma continuar el “legado teatral”. En este sentido el trabajo de María Merlino en esta obra es de una profesionalidad destacable, en el papel de “Bruna”, Merlino es una actriz completa que canta, cantante idónea que actúa a la perfección, que entiende emocionalmente a su personaje. A la gracia de Merlino se le suma el histrionismo y exactitud de Alejandra Radano, una máquina de proponer formas teatrales, una actriz capaz de improvisar y captar la exacta temperatura del público.

Carlos Casella brilla con su destreza corporal y la simpatía de Marcos Montes le imprime el sello a una puesta que no tiene ningún tipo de pudor respecto a la destrucción completa de cualquier naturalismo o realismo que por momentos pueda aparecer. Divino amore, que se divide en tres cuadros: “Diálogo con un espectro”, “Salomé” y “The Come Back”, es además una obra llena de intertextos en dónde el drama bíblico de Salomé, por ejemplo, tiene su propia escena, obviamente en clave satírica. El trabajo con los íconos de la cultura pop y el rock también es otro de los contrapuntos que se desarrollan a lo largo de la obra. Desde Amy Winehouse hasta Luis Miguel, pasando por Sandra Mihanovich, todo forma parte de la licuadora teatral de Divino Amore.

Si bien el humor de la pieza es inteligente, las actuaciones desbordantes, el vestuario a cargo de Pablo Ramírez exquisito y el diseño lumínico de Gonzalo Córdova perfecto, la sensación es que Divino amore posee algunos problemas narrativos en dónde existe una fragmentación entre la danza, el teatro y lo musical que no se terminan de amalgamar de forma integral. La elección de trabajar la metatrealidad siempre es audaz, ya que el famoso “teatro dentro del teatro” es una fórmula tan conocida que para que sea novedosa debe ser tratada con mucha cautela y creatividad. Si bien los actores dan todo de sí, a veces tantos recursos aplicados con bastante caos y desparpajo, pueden generar un problema. Un problema más que nada narrativo. Así y todo, gracias al trabajo actoral, un equipo que se complementa, Divino amore tiene momentos muy exquisitos cuando no reina el caos, trata temas muy repulsivos con un humor que aliviana, que logra digerir pesadas emociones. El tema de la identidad y la libertad es algo que subyace a lo largo de toda la obra, que más allá de sus errores narrativos, es un detalle que enriquece y suma. Divino amore es, en resúmen, una reconstrucción satírica del evento evanescente del teatro, se trata de capturar lo que ya fue, lo que ya pasó, pero intentando vivificar ciertos momentos cumbres de una familia que, evidentemente, dedicó su vida entera al teatro. Que no es poco.

*Julieta Messer
Licenciatura en Artes
UBA

De ALFREDO ARIAS Y RENÉ DE CECCATTY

Elenco
Carlos Casella
María Merlino
Marcos Montes
Alejandra Radano

Coordinación de producción: Federico Lucini, Anita Co
Producción técnica: Mariano Fernández
Asistencia de dirección: Tamara Gutierrez, Tamara Correa
Asistencia artística: Luciana Milione

Diseño de sonido: Leo Leverone,Flavio Lazzaro
Arreglos musicales: Diego Vila
Vestuario: Pablo Ramírez
Espacio escénico y luces: Gonzalo Córdova

Dirección y puesta en escena:Alfredo Arias

FUNCIONES

 

  • Viernes, sábados y domingos, 20hs.
  • DURACIÓN
  • 80 minutos
  • VALOR DE LAS LOCALIDADES
  • Sábados, Platea $220.- Pullman $160.-
  • Domingos, 2×1
  • Viernes, Platea y Pullman $110.-
  • LUGAR Y DIRECCIÓN
  • Sala Martín Coronado
  • Teatro San Martín
  • Av. Corrientes 1530

 

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Esta entrada fue publicada en 29 noviembre, 2018 por en teatro y etiquetada con .
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