SPECTAVI, reseñas críticas -teatro,literatura,plástica,cine-

Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

LA CASA

Por Jesica Guarrina.

“LA CASA” es una obra de arte inusual, atractiva, desafiante. Nos llena de expectativas de antemano y aún así, las palabras se quedan necesariamente en el camino en cuánto a la traducción que supone el pasaje de la creatividad puesta y elaborada en el escenario a la sinopsis escrita con función de presentación. En otras palabras, la auto-definición del espectáculo como “pieza coreográfica para cuatro performers, objetos y video” no transmite la totalidad de ese quantum de creatividad, innovación, trabajo escénico de alta calidad técnica, diseño musical y de luces que logré apreciar en aquella sala oscura y amplia que nos ofrece el emblemático Teatro Payró. Es en esa penumbra escénica que se desarrolla una sucesión de cuadros poéticos compuestos por varias acciones ancladas en la interacción de cuatro mujeres y diferentes objetos extraídos de la propia cotidianeidad. Podemos vislumbrar hasta personajes y estereotipos: la lavandera, quien acarrea su cubo de latón con ropa para lavar y tender de acá para allá; la música, quien se las ingenia para sorprender con notas y sonidos que profesa desde su violín; la mujer-noche, trasladando sus veladores de un lado para otro; la planchadora, con su maciza tabla de planchar fabricada en madera al estilo antiguo y los colchones remendados, aún sin sábanas y sin frazadas. Es en esta composición de actos y números performáticos, que se superponen unos con otros ocupando diferentes sectores del espacio escénico, y estableciendo diferentes puntos de visión y percepción simultáneos, que cobra vida la simpleza de la pura cotidianeidad. La casa como espacio de significación, de producción de sentidos y ficciones –o de “mundos posibles de ficción”, en palabras de Tatiana Sandoval, la creadora del espectáculo-, de emanación de ese algo místico y mágico que ronda a las protagonistas. Cierta aura misteriosa aparece en todas las escenas: este clima fantástico es recreado permanentemente gracias a la utilización de sonidos musicales instrumentales. ¡Casi no se emiten palabras durante el transcurso de la obra! Y aún así, éstas no son necesarias en absoluto. “LA CASA” se constituye como una verdadera obra teatral interdisciplinaria que explora e interrelaciona diferentes lenguajes sin necesidad de recaer en los parlamentos y diálogos de cualquier otra obra dramática tradicional. Hay una historia -por supuesto que la hay- pero esta no es contada discursivamente a través de los signos lingüísticos, sino a través de un sinfín de signos extra-lingüísticos, propios de la danza, de la música, de la expresión corporal, de la acrobacia.

Otras dos cuestiones emergen del análisis semiótico, narrativo y artístico de “LA CASA”. Por un lado, la categoría de lo maravilloso se hace presente: porque es en ese viaje al que nos trasladamos, superpoblado de fantasía, y a la vez de recursividad en la más simple cotidianeidad de la limpieza y acondicionamiento de una casa y de la factura de los quehaceres de la vida doméstica, que el espectador recrea y elabora imágenes propias. Por otro lado, recaemos en el supuesto de que tal hazaña estética y artística no sería posible sin cierto preciosismo en los movimientos, precisión técnica de los cuerpos, vestuario acorde, maquillaje esplendoroso: porque es en esa meticulosidad y perfecta planificación de los detalles en donde reside la complejidad y profundidad de la puesta.

El espectáculo no es gratuito: es el resultado arduo de una serie de elaboraciones complejas y trabajadas, pensadas y sincronizadas, que requiere un esfuerzo gigante desde todas las áreas involucradas en el proyecto: idea artística y coreográfica, entrenamiento corporal, interpretación y gestualidad, práctica con los objetos, imagen, música maravillosa que termina por enmarcar todo trabajo físico con ese halo de majestuosidad y fantasía ya aludidos. Aún así, no nos equivoquemos: “LA CASA” no se erige solamente como una recreación y evocación de mundos y ensoñaciones que remiten a lo poético. También –y esta afirmación es estrictamente personal- transmite un mensaje fuerte y poderoso: tal como lo demostró Antony Giddens, sociólogo inglés, es en la recursividad y en la reiteración de las pequeñas prácticas cotidianas que constituyen la vida social, donde el ser humano adquiere y reafirma su sentimiento de seguridad ontológica, ese sentido por el que nos afirmamos, establecemos como seres sociales, otorgamos sentido a nuestra existencia, constituimos y reconstituimos permanentemente marcos de significado y esquemas interpretativos del mundo[1]. No necesitamos de grandes y revolucionarias historias de cuentos de hadas prefabricadas: “LA CASA” prueba abundantemente que los sentidos e imágenes de los que nos nutrimos y que le inculcan significación a nuestra existencia, a nuestro modo se ser, sentir, pensar y hacer, a nuestro específico modo de vida y de ser-en-el-mundo parten de la propia experiencia subjetiva acerca de la más simple cotidianeidad.

[1] Giddens, A (1995). La constitución de la sociedad. Bases para la teoría de la estructuración. Buenos Aires: Amorrortu.

Teatro Payró San Martín 766, CABA.
Funciones: domingos 23 y 30 de septiembre, 7 y 14 de octubre, 19 hs.  Viernes 19 y 26 de octubre, 23 hs
Reservas: 4312-5922 | Alternativateatral | cuerpoequipaje@gmail.com
Entrada: $300-. Jubilados y estudiantes, $250-.
Duración: 50 min.

Ficha técnica:
COMPAÑIA cuerpoequipaje
Performers creadoras: 
mujer-con violín que sueña: Rocío Celeste Fernández
mujer-noche, funámbula con veladores: Sofía Galindo
mujer, que recuerda poesías amarillas: Bárbara García Di Yorio
mujer-acróbata con tabla de planchar: Yanina Grasso
Música original y dirección sonora: Cecilia Candia
Diseño de vestuario, maquillaje y peinados: Pheonía Veloz
Diseño de iluminación: Nadia Farias y Jessica Tortul
Fotografía: Patricia Ackerman
Asistencia de dirección: Miguel Mango y Micaela Irina Zaninovich
Dramaturgia, coreografía y dirección: Tatiana Sandoval
Artistas invitados
Diseño de visuales: Vicente Vila
Mapping: Jennifer Toledo
Asistencia coreográfica: Ludmila Mazzuchelli
Realizaciones
Vestuario: Ivaní Sandoval y Celina Bosso
Tapicería Colchones: Naique Yael Iacopini y Andrea Serrano
Zapatos: Verónica kovar
Carpintería y restauración: Juan Mayol
Producción y comunicación
Asistencia de producción: Rocío Ferrer
Diseño gráfico: Gabriela Messuti
Web Master: Moira Antonello
Prensa: Octavia Comunicación
Producción: PICA

 

 

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Un comentario el “LA CASA

  1. viviana maggio
    15 octubre, 2018

    Gracias !!! Hermosa critica!! Iremos a verla!! Saludos cordiales Viviana

    El sáb., 13 oct. 2018 5:49 p. m., SPECTAVI, reseñas críticas

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Esta entrada fue publicada el 13 octubre, 2018 por en Danza, teatro.
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