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Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Noche de paz

Por Julieta Messer* y Laura Cozza*

La puesta en escena de “Noche de paz” escrita y dirigida por Maximiliano Prioriello que puede verse todos los sábados por la noche en “El Método Kairós” comienza en la víspera de una Navidad, en una casa que refleja las características de una familia argentina de clase trabajadora, de origen inmigrante. Paredes húmedas, mesa colocada en la escena central de un living comedor, cubierta por un mantel rústico a cuadros frente a un enorme altar con la imagen de la virgen María en el centro, iluminada por varias velas encendidas a su alrededor. De entrada la escenografía nos invita a formar parte de una escena familiar con todas sus características descriptas microscópicamente. La decoración del escenario es suficiente para que entendamos el origen popular de esta familia: un arbolito pequeño, con luces navideñas decora el costado derecho de ese comedor diario, un cuadro viejo colgado de la pared, refleja una joven bailando flamenco, un televisor antiguo, unas cortinas de plástico que separan el patio del living comedor terminarán por dividir los espacios escénicos.

A los pocos segundos la familiaridad de la escena se ve interrumpida por la aparición de “Cilda”, una mujer embarazada que no habla, que mira la tele y se ríe sola. Y por otro lado “Beti” la dueña de casa , una mujer que irrumpe a los gritos rompiendo la calma escénica. El público responde con gracia a esa situación, reflejo de la idiosincrasia popular, mezcla de mediocridad con humor, reflejo de gran parte de nuestra sociedad, proveniente de la cultura de inmigrantes europeos, herederos de una clase pobre trabajadora. Las ideas acerca de la fé que construye Prioriello dan a ver una metáfora ácida y a la vez abierta en significados en donde no hay personajes ni buenos ni malos. Sino una dramaturgia de grises en permanente flujo que acentuarán a través de ritmos de comedia las situaciones más trágicas.

Inmersos en esa atmósfera de la comedia clásica la obra nos llevará más allá ya que cada personaje nos hace ver una realidad diferente en donde los puntos de vista podrán ser objetables y polémicos. Cada uno de los personajes carga con un peso en sus hombros y una misma angustia: el miedo a la soledad. Ese miedo se vislumbra escondido entre tanto grito y pelea. Tal vez estos gritos quieran ocupar ese vacío, ese silencio. Nos sumergimos desde el inicio en un atmósfera “pesada”. Detrás de la mesa familiar, vamos vislumbrando las distancias entre los personajes, cada uno luchando por no caer en ese vacío que los acecha, en esa “nada” que es el miedo a la propia existencia finita, aunque ese miedo es tapado todo el tiempo. La palabra muerte no se representa como una realidad, se la tapa. La madre será el centro de la escena, esa madre devota de la Virgen María, una madre que piensa que su fe la salvará de la soledad que está condenada a sufrir, nadie sabe en cuanto tiempo, pero la muerte se respira en ese ambiente, la muerte que se asoma, pero se vela, porque un milagro podrá salvarlos a todos y así cumplirse entonces el milagro de la natividad. El personaje de la madre es un personaje-monstruo pero que a la vez nos provoca cierta identificación, nos resulta familiar. Este personaje nos muestra un egoísmo desmedido que es enmascarado con otras acciones a lo largo de la estructura dramática. Es una madre que cree hacer lo mejor pero que en el fondo esconde los sentimientos más viles. Prioriello supo construir un contrapunto perfecto a nivel dramático en el caso de este personaje.

El egoísmo de la madre se representa principalmente en la desidia hacia su marido quién padece una enfermedad pulmonar terminal. “Antonio” es un personaje bonachón, que según Beti cometió una infidelidad hacia ella y por eso su enfermedad es un castigo. Antonio se está muriendo, ante los ojos de todos que lejos de verlo lo niegan, cada segundo le cuesta más respirar, pide por un aparato de oxígeno que le ayude a prolongar un poco más su vida. La negación de todos los personajes ante este inminente acontecimiento, no es porque no entiendan de la muerte, o porque no lo quieran, sino porque no pueden soportar confrontarla. Los personajes gritan, usan máscaras, cada uno tiene un sueño escondido, cada uno busca que un milagro se cumpla. Hay un quiebre en la obra cuando ingresa a escena el hijo de Beti y Antonio llamado “José María” que es un joven sobreprotegido por su asfixiante madre. “Beti” no le perdonó que la haya “dejado sola” y se haya ido a Buenos Aires a vivir su propia vida junto a su novia “Margarita”. El milagro de José María será que Margarita no lo abandone, aunque siente que ya la perdió al verla dueña de sus propios sueños de ser bailarina y triunfar. Ella se caracteriza por ser una mujer alegre, que aspira a ganar un concurso de salsa y así hacer realidad sus más profundos anhelos. Ella no quiere tener hijos, como elección de vida, ya que no está preparada para renunciar a su libertad y sueños. Pero José María le miente a su madre diciéndole que Margarita es estéril. Y ahí se resquebraja la situación familiar.

La exigencia de Beti de tener un nieto se volverá una obsesión, y es allí donde ofrecerá al bebé próximo a nacer de Cilda como única posibilidad ante la negación de Margarita a concebir un hijo con José María. Además Margarita representa todo lo que ella no pudo hacer por los diferentes mandatos familiares, ya que Beti cuenta que fue bailarina de flamenco pero que tuvo que abandonar sus sueños para construir una familia. La asfixia será una metáfora que se desplegará a través de diferentes acciones, cuando por ejemplo Jose María le compra a su padre una máquina de oxígeno de segunda mano que nunca lograrán terminar de armar. La asfixia no es solamente fisiológica, es una asfixia crónica, una asfixia familiar. El tema es tratado con un humor corrosivo pero claramente apunta a ver el lado dramático de lo que se quiere contar.

Noche de paz” cuenta con un elenco parejo conformado por Melina D´angelo, Antonio Germano, Cristina Martinez Osses, Maximiliano Prioriello y Carolina Villanueva. Destacamos el trabajo de esta última en el papel de Cilda. Personaje complejo ya que no emite palabra en toda la obra y está muy bien resuelto por la actriz.

Hacia el final de la pieza dramática con la pequeña y eficaz técnica del flashforward asistimos a los diferentes destinos de todos los personajes. Un desenlace inesperado con una desbordante comicidad nos despertará del asombro. ¿Qué pasará con los demás personajes? ¿Lograrán escapar a la perversidad de Beti encontrando sus propios caminos en la vida o seguirán inmersos en su propia mediocridad? Feliz Noche de Paz.

*Julieta Messer
Licenciatura en Artes
UBA
*Laura Cozza
Licenciatura en Sociología
UBA

Ficha técnico artística

Autoría:Maximiliano Prioriello
Actúan:Melina D´angelo, Antonio Germano, Cristina Martinez Osses, Maximiliano Prioriello, Carolina Villanueva
Vestuario: Sabrina López Hovhannessian
Diseño de escenografía: Luisina Mellao, Maximiliano Prioriello
Diseño de arte:Luisina Mellao
Diseño de luces: Pablo Gomez
Realización de escenografiaDaniel Giménez
Diseño gráfico: Luisina Mellao
Asistencia de vestuario: Mariana De Sancho
Asistencia de dirección: Jonas Giaco
Producción: Ezequiel Paredes
Dirección: Maximiliano Prioriello

Duración: 60 minutos

EL MÉTODO KAIRÓS TEATRO
El Salvador 4530 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Reservas: 1531814102
Web: http://www.elmetodokairos.com.ar
Entrada: $ 250,00 – Sábado – 23:00 hs – Hasta el 21/04/2018

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Esta entrada fue publicada en 9 abril, 2018 por en teatro y etiquetada con .
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