SPECTAVI, reseñas críticas -teatro,literatura,plástica,cine,ocio-

Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Ningún pibe nace cheto

Por Jesica Guarrina

Nati y Juan interpelan al espectador durante toda la obra. Nos muestran fotografías y videos proyectados en una gran pantalla de fondo. Nos invitan desde el inicio a trasladarnos hacia un momento determinado de la historia política, social y cultural de la Argentina: los años noventa. Tanto para los que hemos vivido críticamente aquellos años -las medidas económicas y políticas tomadas por parte del ex presidente Menem y sus consiguientes repercusiones en materia socio-cultural- como para los que no la hemos vivido, esta obra resulta esclarecedora. A modo de gran documental y obra performática, los protagonistas conversan y discuten siguiendo un único cometido: establecer un correlato entre la década del ‘90 de nuestro país y entre el período actual, tomando un gran concepto que los atraviesa: el neoliberalismo noventoso y –por extensión- el retorno del neoliberalismo desde el año 2015 de la mano del actual presidente.

A modo de programa interactivo, el espectador jamás deja de sentirse parte del espacio escénico. Este parece diluirse y nos integra. Todos participamos e interactuamos dentro del mismo espacio crítico. A medida que se suceden los cuerpos de imágenes –fragmentos del programa televisivo del Dr. Socolinsky “La salud de nuestros hijos”, fragmentos de entrevistas del último año efectuadas al presidente Macri y su esposa respecto de su vida íntima y familiar, fragmentos de conocidas propagandas políticas de la época como “Menem lo hizo”-nos vamos sumergiendo en este viaje sin retorno. El paralelismo entre aquellos años y el ahora se nos aparece de forma clara y precisa. Existen detalles conceptuales que establecen relaciones entre ellos: uno de los escogidos por los autores es el uso de la imagen de la niñez en propaganda política; el otro, el uso por parte de los sectores dominantes de la cumbia villera, producto de las sectores subalternos, de modo tal de “acercar” la brecha entre lo burgués y lo popular. De esta forma, este espectaculo teatral se erige como una especie de clase didáctica, interactiva y pedagógica acerca de ciertas cuestiones culturales elegidas. De ninguna manera el neoliberalismo podría ceñirse a esos dos aspectos de la sociedad. No obstante, son suficientes y resultan sumamente ilustrativos para darnos un panormama acabado tanto de aquellos años como de la actualidad.

La postura del Centro Cultural Rojas, centro cultural universitario, en el marco del Proyecto Familia, propuesta de reflexión acerca de las familias contemporáneas; resulta concisa. Si admitimos que todo agente es un individuo socializado, producto de la historia, portador de ciertas disposiciones duraderas, regulares y rutinizadas que condicionan sus maneras de ser, actuar, pensar y sentir; ningún sujeto –o “pibe”, categoría surgida para llenar el vacio de sentido entre “niño” y “adulto”- nace cheto por el solo hecho de quererlo. Si admitimos que nacemos dentro de un sistema de relaciones objetivas estructuradas a lo largo de la historia según luchas sociales concretas, ningún sujeto podría alardear de que toma cual o tal decisión solo por “talento”, “vocación”, “don” o “elección personal” sino por todo un conjunto de estructuras que modelan un modo específico de ser y de su existencia en la historia.

Nati y Juan son provocadores: develado el artificio de la opresión neoliberal –dictadura del capital financiero, desarticulación del capital productivo y generador de empleo genuino, empobrecimiento extremo del conjunto de la población mundial a la vez del enriquecimiento fenomenal del 10% superior de la pirámide poblacional, achatamiento de la cultura como mero entretenimiento, cosificación del ser humano y de la sociedad y su rebajamiento al status de mercancía intercambiable-nos pertenece a nosotros, todos aquellos interesados, la tarea del anuncio y de la denuncia de tales atropellos devenidos del sistema capitalista. Pero es una denuncia no solo en el ámbito del discurso, sino también, dentro del ámbito de las pequeñas prácticas.

Ficha artístico-técnica:

Actuación y dirección: Natalia Casielles y Juan Gabriel Miño

Dramaturgia: Natalia Casielles y Juan Gabriel Miño

Diseño de iluminación: Sebastian Francia

Dramaturgista: Pía Leavy.

Visuales y asistencia: Franco Vega Valiente.

Fotografía: Pura Vida TV.

 

Centro Cultural Rector Ricardo Rojas. Sala Batato Barea.

Av. Corrientes 2038

Viernes de agosto y septiembre a las 21.30hs

Entrada: $100

Entradas online en www.rojas.uba.ar

 

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Esta entrada fue publicada en 23 agosto, 2017 por en teatro y etiquetada con .
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