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Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Sebastián Holz canta Piazzolla

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Por Jesica Guarrina

Sebastián Holz actualmente es el cantante oficial de la Fundación Astor Piazzolla en Buenos Aires. Su carisma, su entrenamiento vocal para lograr variadas tonalidades de voz–a veces un poco cascada, otras más grave y profunda-, su gran soltura corporal al desplazarse por el escenario, aptitud claramente desarrollada gracias a su trabajo en el ámbito actoral, en fin, su gran presteza a la organización, concepción y despliegue de semejante obra artística, no hubiera sido posible sin la dosis justa de sentimiento invertida en ella. Holz ama a Piazzolla. Nicolás  Guerschberg, “el maestro”, también. Ello se nota simplemente por la calidad interpretativa demostrada arriba del escenario. Hay trabajo, hay formación musical del más excelentísimo nivel. Pero hay algo más: ese elemento irracional, sensitivo, intuitivo, no explicable desde la lógica, el cientificismo o la racionalidad instrumental, eso que llamamos emoción. Su significado etimológico alude al movimiento, al impulso que te mueve hacia algún lugar o plano de la existencia. Más que una “simple alteración del ánimo”, la emoción suscitada por los músicos e intérpretes durante el transcurso del espectáculo, es transmitida hacia el espectador. Se conjuga una suerte de atmósfera común en la que aparecen valores éticos: simpleza, intensidad, profesionalismo, belleza. Por fin, siento que esa antigua conexión, que se nos presenta por vía filosófica, entre belleza y ética, se hace tangible. Es probable que los ensayos también contengan algunas de estas características. Pero no. Prefiero mantener la idea de que el momento único de la presentación de los músicos en escena, aparición ante un público que espera, desea y sueña, logra congeniar las expectativas de todos los partícipes en una síntesis mística que los nuclea, los envuelve y los supera. Probablemente, ni Sebastián Holz, ni Nicolás Guerschberg, ni los artistas invitados –Ezequiel Iglesias en guitarra acústica, Pablo Mainetti en bandoneón y Ligia Piro en una fantástica versión de Oblivión– habrían imaginado tal confluencia mágica entre sus propios placeres artísticos y los de los espectadores.

Los que presenciamos esta función única de Holz en el Teatro Picadero, espectáculo basado en un repertorio musical escogido sobre la vasta obra de Piazzolla, muchas acompañadas por las letras del poeta Horacio Ferrer; sabemos que no solo presenciamos a varios artistas en plena expresión de sus cualidades artísticas. Fuimos partícipes de dicho maravilloso encuentro, conseguimos resonar y compartir la pasión y admiración de ellos hacia la obra de Piazzolla, aunque sea durante un instante. Baladas como Bocha, Preludio para el año 3001 y Balada para mi muerte han sido algunos de los temas interpretados. Conocimos algo más de la obra de esta gran figura. Sin embargo, más que un homenaje, se ha logrado una verdadera continuación de la obra del excepcional compositor argentino. Continuación, no en términos de seguimiento de algún método ortodoxo, sino a modo de extensión y deseo de perpetuidad y permanencia de algo que ha comenzado como revolucionario y que continuará siéndolo. La “música contemporánea de Buenos Aires”, autodenominanda así desde los inicios del Tango Nuevo, durará como tal mientras los aportes a ella persistan por la línea del enriquecimiento innovador, del sentimiento de vida, y no como simple repetición y ejecución de notas y letras. Este espectáculo es prueba de la tradición de tal espíritu revolucionario. Combinación entre instrumentales, duetos, anécdotas personales contadas a modo de interludios entre tango y tango, interpretaciones en castellano y hasta una en italiano; en todo ello, pude apreciar performances maravillosas, cargadas de estilo propio, y no meras versiones de obras unánimemente reconocidas por la cultura popular. Simplemente, Holz me ha conmovido profundamente.

Única Presentación

Martes 01 De Noviembre, 21hs.

Teatro El Picadero. Pasaje Discepolo 1847, Centro.

Intérprete: Sebastián Holz

Piano y arreglos: Nicolás Guerschberg.

Artistas Invidados: Ligia Piro, Pablo Mainetti y Ezequiel Iglesias

Puesta en escena: Fabián Luca.

Diseño de luces: Fabián Luca/ Adriana Antonutti.

Sonido: Santi Lesca

Asistente de sonido: Pablo Bernard

Productora ejecutiva: Marina Bacin.

Directora De Producción: Romina Chepe

Foto de gráfica: Alejandro Palacios

Foto de show: Fernando Minnicelli

Registro audiovisual: Rafael Kuznicki

Diseño gráfico: Walter Montes de Oca.

Prensa: Duche&Zárate /Verbo comunicaciones (Fundación Astor Piazzolla)

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Esta entrada fue publicada el 3 noviembre, 2016 por en teatro.
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