SPECTAVI, reseñas críticas -teatro,literatura,plástica,cine-

Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Franz & Albert

franz 3 Por Luciano Alonso

En una noche de 1911, en el salón de la Sra. Berta Fanta (famosa por sus tertulias literarias, donde se sabe que se paseaban ciertas personalidades destacadas de la intelectualidad centroeuropea de entonces) coincidieron Franz Kafka y Albert Einsten. Luego, Franz & Albert utiliza como puntapié inicial este hecho poco conocido para desarrollar la hipotética conversación que, tal vez, tuvo lugar. Albert Einstein ya había publicado su Teoría Especial de la Relatividad y gozaba de cierto prestigio. El nombre de Franz Kafka apenas resonaba.

Se sabe que este encuentro efectivamente ocurrió, pero no hay pruebas, testimonios, ni documentos a propósito de qué hablaron. Luego, Franz & Albert no es una obra histórica, sino un puro ejercicio de fantasía. Pienso que, a diferencia de lo que la obra supone, es poco probable que esa noche ambos personajes hicieran un despliegue de su inteligencia, como pavos reales que exhiben sus plumas. Pienso que es mucho más probable que hayan hablado de cosas superficiales, como el clima. Claro que es poco glorioso proponerlo, pero fatalmente verosímil. Si Franz Kafka nos enseñó algo es, precisamente, que lo cotidiano (y, por extensión, las reuniones sociales) suelen ser una sucesión de conversaciones inocuas, tediosas y superfluas.

Sin embargo, Franz & Albert propone una visión romántica, bien intencionada, pero bastante improbable, sobre ese encuentro. Es necesario que el espectador haga muchas concesiones para disfrutar de la obra, lo que -en principio- no tiene nada de malo, pero vale la aclaración. Algunas de esas concesiones incluirían: el mencionado hecho de que, aunque parte de un hecho real, la obra es exclusivamente una ficción, el inevitable choque que produce escucharlos hablar en español (con el agregado de algún infiltrado porteñismo inoportuno), los innecesarios guiños cómplices (agravados por imágenes de postal, que terminan por caricaturizar a los personajes) y, sobre todo, las imprecisiones.

No me cabe duda de que, para poder realizar esta obra, hubo una exhaustiva investigación, como el mismo Mario Diament (autor) concede. No obstante, es muy difícil explicar o abordar ciertos temas (como la teoría de la relatividad) sin que el discurso se vuelva técnico o se tergiverse. Aunque, en realidad, el problema es más complejo y tiene que ver con en el fatalmente elusivo destinatario del discurso. Lo que tal vez cifra el irresoluble traspié de la obra.

Wittgenstein sugería que de lo que no es posible hablar, es mejor callar. Pienso que tal vez es mejor no abordar ciertos temas, antes que abordarlos de manera imprecisa. Difícilmente una conversación informal y casual (el escenario en el que transcurre la obra) sea el ambiente propicio para explicar complejas teorías de astrofísica. Proponerlo es un desafío acaso excesivo.

No obstante, Franz & Albert resulta consistente, por las mismas razones por las que naufraga: hace de esa imprecisión una virtud. Como espectadores, no necesitamos haber leído demasiado ni a Franz Kafka, ni a Albert Einstein, para disfrutar de esa conversación, precisamente porque no hay un abordaje profundo en la obra ni de uno, ni de otro. Basta con saber dos o tres cosas sobre cada uno, como quien lee en Wikipedia algunos conceptos básicos. Lo que está bien y está mal. Está bien porque, como obra, se vuelve potencialmente popular y está mal por eso mismo.

Destacar la genialidad de ciertas personalidades de la ciencia y del arte como algo inmanente a ellas, cuando el abordaje se realiza en retrospectiva, me parece una ingenuidad. Más que una ingenuidad, un error. Por lo demás, excesivamente frecuente. Me refiero a dar por sentado que la genialidad es algo evidente, cuando no lo es. En retrospectiva, nos encanta pensar que todos los que hoy consideramos genios tenían la certeza de serlo. Pero no es así. Mejor dicho, incluso aunque tuvieran la certeza de serlo, es probable que esa certeza haya sido más una fatalidad, que un privilegio.

Franz & Albert parece hacer caso omiso de esta circunstancia. Por eso, sus personajes hablan y se comportan como si supieran que todo lo que dicen y hacen es sintomático de una genialidad evidente. Claro, es evidente para nosotros, que lo observamos todo en retrospectiva, con una enorme carga cultural a cuestas, pero la verdad es que no suele funcionar así. La legitimación del genio es un proceso complejo y, muchas veces, injusto. El retrato de un genio que no manifiesta la tensión a propósito de la legitimación del genio, es un retrato siempre defectuoso.

No obstante, luego de ver Franz & Albert, se tiene la irreprimible necesidad de visitar o revisitar la obra de uno y de otro y ahí radica su mejor acierto. Ahí y en la destacable actuación de Miguel Sorrentino como Franz Kafka. La actuación de Julián Marcove no está mal, pero el personaje de Albert Einstein es menos logrado, quizás porque es más fácil entender a Kafka que a Einstein. En cualquier caso, es casi imposible no salir de ver la obra y no sentir el impulso, las ganas y el deseo de saber más sobre uno y sobre otro. Si esa es la finalidad de la obra, la cumple con creces. Hay una inteligencia en saber adónde apuntar, una inteligencia que sería mezquino no destacar. Finalmente,  Franz & Albert se disfruta, porque, aunque algo desdibujada, la obra de uno y de otro se trasluce y es una obra tan sugerente que nos arrastra de manera inevitable.  

Ficha técnica

Autoría: Mario Diament

El Tinglado Teatro. Mario Bravo 948, CABA. Sábados 22:30h y Domingos 20:30h.

Actúan: Miguel Sorrentino y Julián Marcove.

Diseño de escenografía e iluminación: Tito Egurza.

Realización de escenografía: Daniela Taiana.

Realización de vestuario: Matices.

Música original: Sergio Vainikoff.

Asesoramiento científico: Juan Pablo Paz.

Asesoramiento de magia: Pablo Kusnetzoff

Fotografía: Gianni Mestichelli.

Diseño gráfico: Aires Media.

Prensa: Simkin & Franco

Producción ejecutiva: Florencia Carreras.

Producción general: Stella Pergolesi & Orit Koif

Asistente de dirección: Iardena Stilman.

Dirección y puesta en escena: Daniel Marcove.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 29 marzo, 2016 por en teatro y etiquetada con , .
A %d blogueros les gusta esto: