SPECTAVI, reseñas críticas -teatro,literatura,plástica,cine-

Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Absorta y desnuda

000133099 Por Jesica Guarrina

En el mes de aniversario de la muerte de la poeta tucumana Leonor García Hernando (1955-2001), forma parte de la cartelera teatral porteña, este espectáculo basado en la obra, poco difundida y reconocida, de dicha artista. Confieso que no albergaba en mi memoria, tan nítidamente, muchos de sus poemas. Sí sentía haberlos leído y escuchado, pero jamás arraigados con tal presencia en mi pensamiento: presencia que fue generada a raíz de esta propuesta poético-teatral. Quizás ni siquiera había asociado su nombre a su obra… Absorta y desnuda realmente se conforma como un acercamiento a Leonor García Hernando como figura moderna e icono cultural de la década de los 70. Esta obra se autodenomina como una invitación a conocerla, ya sea como poeta y como mujer. Se define como una puerta de entrada reconfortante a pasajes escogidos de su obra. Fragmentos que se actúan y se recitan al ritmo pautado por el laúd en vivo de Miguel de Olaso. Tal como si fuese un aluvión de varias “Leonores”, todas las actrices, todas ellas vistiendo camisolas claras y descalzas, todas ellas portadoras de cierta frescura y aires de libertad, interpretan diferentes facetas de la poeta. De repente se entremezclan y se entrecruzan, se paran y se sientan en sus sillas blancas, como si fuesen recortadas sobre un fondo oscuro, y pasan a interpretar a los hermanos de Leonor, a su padre, a distintos personajes de la vida real, participantes de su historia personal y profesional. Navegamos por las aguas de su infancia y adolescencia, momento en que García Hernando comienza a escribir. Llegamos a la edad de su madurez, etapa en la que su obra poética se ve fuertemente impregnada de un sentimiento de crítica social. Los genocidios pasan a ser temas recurrentes en sus escritos: la Revolución de Mayo, la última dictadura cívico-militar argentina que padeció en persona… En suma, la humillación y la alienación del hombre, en sentido amplio, como crimen político generado, consolidado y afianzado dentro de un sistema social que no solo lo incluye, lo avala y lo permite sino que también, lo sustenta, acentúa e impulsa. García Hernando como agente que anuncia y denuncia la hostilidad colectiva circundante, se autodeclaraba, como muchos otros grandes de su época, afín a la izquierda….a la verdadera izquierda. Y todo ello, permanece claramente enfatizado desde el inicio de este espectáculo, hasta su fin. Desde el primer poema recitado e interpretado –ya sea por Manso o por Santa Ana, por Tomas, Pelicori o por Quiroz, en fin, ya sea por cualquiera de los magníficos actores que se han encargado de dar vida a pequeños versos de la poeta- hasta el ultimo sabemos que no se necesita más nada en esta obra. La simplicidad juega aquí un papel más que suficiente en el objetivo de la narración: la voz y el cuerpo del actor en estado puro, se constituyen realmente como las herramientas fundamentales y fundantes de todo acto teatral. El público oye atentamente, se deleita ante los cambios y transformaciones interpretativas, ante tales vaivenes en la intensidad vocal, ante los sentimientos plasmados en los parlamentos. Los poemas cuentan por sí solos, portan una intensidad dramática única. Sin embargo, el modo en que éstos son contados al espectador termina de hacer, de una obra literaria, un verdadero espectáculo vivo. Y si lo vivo es lo transformador, es lo que transmite emoción, lo que comunica y lo que planta nuevas semillas de posible cambio social, destaquemos a la admirable Leonor Manso, en la piel y en la voz de la poeta, quien en un breve pasaje, saca a relucir estas características y exclama vibrante, algo así como: “…todo escrito es un quejido de este desastre…”. Al menos queda claro entonces, tomando esta afirmación como parámetro, que toda obra que se piensa a sí misma como un recorte de realidad social susceptible de ser tomado como germen de discusión, crítica y cuestionamiento a la clase dominante y a los bienes económicos y culturales que ella produce y reproduce; también es un quejido, un alarido de dolor que pone al descubierto semejante caos.

Dramaturgia: Leonor Manso e Ingrid Pelicori.

Actúan: Leonor Manso, Ingrid Pelicori, Muriel Santa Ana, Claudia Tomas y Walter Quiroz.

Música en vivo- Laúd: Miguel de Olaso.

Escenografía y Vestuario: Nicolás Nanni.

Asistencia escenográfica: Eliana Sanchez.

Realización de vestuario: Belén Ficarra.

Iluminación: Pedro Zambrelli.

Asistencia de producción: Alan Cabral.

Comunicación visual- CCC: Claudio Medin.

Foto Leonor García Hernando: Carlos A. Romero.

Prensa: Silvina Pizarro.

Asistencia de dirección: Joaquin Herrera.

Producción: Pablo Silva.

Dirección: Mariano Dossena.

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN Corrientes 1543 Capital Federal – Buenos Aires – Argentina Teléfonos: 5077-8000 int 8313 Web: http://www.centrocultural.coop Entrada: $ 150,00 – Domingo – 18:00 hs – Hasta el 24/04/2016  

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Esta entrada fue publicada en 21 marzo, 2016 por en teatro y etiquetada con .
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