SPECTAVI, reseñas críticas -teatro,literatura,plástica,cine-

Julieta Mariel Messer Contacto: julieta.messer@hotmail.com

Esquinas en el cielo

ESPECIES DE ESPACIOS

“Ya la vida, a mi juicio, la había despojado de algo muy preciado: su inocencia.
En la vida de todos los niños llega el momento en que sienten que han perdido la inocencia.
A unos les duele más que a otros, y algunos la pierden con más desdicha que otros.”
Silvina Ocampo
Invenciones del recuerdo

Por Julieta Mariel Messer*

“Esquinas en el cielo” es además de la historia de Lucrecia, su papá y la llegada de una institutriz: Adela Ortíz, una excelente lección del uso de las metáforas escénicas que despliegan infinidad de posibles lecturas, sentidos, sensaciones y preguntas a la vez en una pieza teatral muy sólida. La historia es sencilla: una niña afectada por la muerte de su madre recibe en su habitación a quien le enseñará el idioma francés y cuidará de ella. Su padre es quien contrata a la flamante institutriz. Pero como en una película de Alfred Hitchcock el suspense está a la orden del día y esta pequeña demoníaca infante le hará pasar un mal trago. La dramaturga y directora Mariana Mazover se afianza en este rol compartido ofreciendo al espectador un instante para la reflexión haciéndonos sentir ahogados en ese ambiente pesadillezco y tan sofocante que provoca las risas nerviosas de todos los espectadores quienes son abducidos a su vez por la magia de la representación. La construcción de un adentro y un afuera es uno de los recursos más interesantes de la puesta en escena, sin ser explícita la directora transita por muchos lugares de nuestra historia argentina, sería poco justo hacer una interpretación totalizadora, decir que tal diálogo alude a tal proceso político, pero podemos ver pinceladas a través del desarrollo dramático y no es casual hacer estas conexiones ya que no es la primera vez que Mazover ahonda en este terreno, fue con “Piedras dentro de la piedra” que se propuso indagar en la cuestión de Malvinas, también logrando una muy buena recepción. La propuesta escenográfica está diseñada de forma preciosista por Félix Padrón y colabora perfectamente con la historia que se cuenta añadiendo una gama de tonos pasteles y proponiendo una elección austera a nivel de elementos de utilería tales como libros, un baúl, una mesa, una mesita de luz, cortinas y una cama de tamaño irrisorio. Es un punto a destacar el diseño lumínico que nos ayuda a ser parte de este convivio teatral más intensamente. Respecto a la construcción de la trama resulta interesante la no-previsibilidad de los acontecimientos, es Lucrecia quien con sus juegos tétricos va decidiendo el destino de cada institutriz que llega a su casa, pero lo llamativo es que sabemos que algo va a ocurrir y el quid de la cuestión sería preguntarnos cómo,cuándo,por qué, quién. Como cuando Alfred Hitchcock en el libro que escribió Francois Truffaut “El cine según Hitchcock” diferenciaba los conceptos de misterio y de suspense diciendo: “…Examinemos ahora el suspense. La bomba está debajo de la mesa y el público lo sabe, probablemente porque ha visto que un anarquista la ponía. El público sabe que la bomba estallará a la una y es la una menos cuarto (hay un reloj en el decorado); la misma conversación anodina se vuelve de repente muy interesante porque el público participa de la escena. Tiene ganas de decir a los personajes que están en la pantalla: No deberías contar cosas tan banales; hay una bomba debajo de la mesa y pronto va a estallar. Hemos ofrecido quince minutos de suspense…” Cito a Hitchcock a propósito para terminar diciendo que el uso de las manos que pasan por abajo de una puertita minúscula en “Esquinas en el cielo” puede leerse como un claro homenaje al gran director del cine y es un placer ver el efecto que provoca este tipo de recursos (algo inusuales en el teatro) en la platea. Los actores parecen ser elegidos por sus mismos personajes para interpretarlos . Alejandra Carpineti construye a Lucrecia en un trabajo de hormiga muy profesional logrando realmente sumergirnos en ese universo infantil lleno de verdades y contradicciones. Daniel Begino encarnando al padre nos transmite el terror y la asfixia del autoritarismo con sus amplias palabras aparentemente inofensivas, su porte largo y elegante acompañado de una perfecta dicción que lo revelan como uno de los actores más interesantes y dúctiles del under porteño teatral. Finalmente Lala Mendía es la encargada de recrear a Adela escuchando cada parlamento de sus compañeros en un inigualable trabajo de composición en donde se notan sólidas huellas de formación actoral. En síntesis: una excelente opción dominical que nos sigue dando orgullo a nuestra ciudad de Buenos Aires considerada como una de las capitales teatrales más importantes del mundo.

Ficha técnico artística
Dramaturgia:
Mariana Mazover
Actúan:
Daniel Begino, Alejandra Carpineti, Lala Mendia
Diseño de maquillaje:
Ana Pepe
Diseño de vestuario:
Pia Drugueri
Diseño de escenografía:
Félix Padrón
Música original:
Mariano Pirato
Fotografía:
Luiza Lunardelli
Asistencia de escenografía:
Mauro Petrillo
Asistencia de dramaturgia:
Ornella Dalla Tea
Asistencia de dirección:
Camila Peralta
Producción ejecutiva:
Natalia Slovediansky
Dirección:
Mariana Mazover

Duración: 70 minutos
LA CARPINTERÍA
Jean Jaures 858 (mapa)
Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 4961-5092
Web: http://www.lacarpinteriateatro.com.ar
Entrada: $ 80,00 / $ 60,00 – Domingo – 18:00 hs – Hasta el 27/04/2014

*Julieta Mariel Messer, estudiante avanzada de la Licenciatura en Artes de la UBA, escritora, actriz, librera.

 

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Esta entrada fue publicada el 31 mayo, 2014 por en Sin categoría.
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